Los reyes y sacerdotes del Egipto antiguo estaban familiarizados con unos niveles espirituales tan altos que actualmente no somos capaces de imaginar.
Tenían conocimiento de que existen otros mundos espirituales en el universo, y eran capaces de “recordar” como formar parte de la unidad divina.
Usaban el aceite de papiro para el octavo chakra que existe entre el ser humano y el universo, ya que nos enseña cómo formar parte del todo, cómo ser capaz de estar en otros mundos y de contactar con ellos, siendo capaz de iluminar, proyectar y dar.
El aceite de papiro muestra la forma de estar arriba y abajo a la vez, cómo conectar el universo con el ser humano, la parte femenina con la masculina y todos los pares de opuestos; también como dejar volar la imaginación muy lejos. No para cerrarse al nivel físico, sino para disfrutar esta conexión como “integrante” del universo entero.
El aceite de papiro nos pone en contacto con acontecimientos o con vidas pasadas de hace muchos, muchos miles de años, y nos da a conocer vidas muy distintas en la tierra o en otros planetas y nos permite recordar nuestros conocimientos y nuestro potencial, para utilizarlos aquí y ahora.
Mirra
Para proteger la casa y los espacios que queremos. Para comunicar con las fuerzas positivas de este mundo, también con los maestros de ahora y así recibir su energía.
Incienso
Para comunicar con lugares y templos espirituales de todo el mundo y así tener información de otras vidas, otros tiempos.
FLOR del Nilo
Esta esencia es para maestro de maestros, para que reciban ayuda de los ángeles, de las almas buenas, de los lugares con energía positiva y así poder quitar la mala energía que hay en el mundo, la magia negra, las malas almas que se meten en los cuerpos indefensos y cerrados.
AGUA de ORO
Esta esencia es para ir al mundo de cristal, al mundo positivo, para ver la verdad de todo y de todos y luego volver, entender y ayudar.